Creemos que el viaje no empieza al llegar, sino al imaginar el lugar. Y para nosotras, ese lugar siempre ha estado conectado con la luz del mar.
Los nombres de nuestros apartamentos rinden homenaje a los faros de las Islas Cíes, visibles desde la propiedad en noches despejadas. Estos faros no solo marcan rutas en el agua: son parte del alma marinera de Galicia, silenciosos testigos del paso del tiempo, de las mareas y de quienes vienen y van.
Elegimos estos nombres porque representan algo más que ubicación. Representan la idea de guía, calma y orientación, algo que también queremos ofrecer a quienes se alojan aquí: un espacio donde sentirse seguro, inspirado y conectado con el entorno.
Cada apartamento lleva el nombre de un faro real, con un carácter propio:
- Faro da Porta marca el estrecho que separa las islas de Monteagudo e Illa do Faro (también llamada Illa do Medio), en pleno corazón del archipiélago. Su luz discreta señala un paso protegido, y su presencia tranquila nos inspiró para dar nombre al apartamento más íntimo y acogedor: ideal para quienes buscan calma, vistas y momentos compartidos.
- Faro do Peito se encuentra en la isla de Monteagudo, la más al norte. Desde allí se abre una vista impresionante hacia el océano Atlántico. Es un faro que invita a mirar lejos, hacia el horizonte. Nos pareció perfecto para un apartamento luminoso y versátil, pensado para familias o amigos que quieren descubrir Galicia juntos.
- Faro dos Bicos está en la isla de San Martiño, la más salvaje y aislada de las tres. Su entorno es más abrupto, menos accesible, pero profundamente hermoso. Ese espíritu libre e independiente se refleja en nuestro apartamento más amplio, con tres balcones y una conexión directa con el exterior, ideal para grupos que valoran el espacio, la naturaleza y la autenticidad.
Los faros son, para nosotras, símbolos de pertenencia, de llegada. Por eso nos acompañan también aquí, en Faros da Ría.